15 de Enero, 2018

Esperando al Papa Francisco
 





Hace algunos días, el padre José María Arnaiz escribió para Pliego de Vida Nueva, documento que adjuntamos al final de este artículo, para que nos vayamos empapando de la venida del Sumo Pontífice a nuestro país y la podamos vivir con mucha fuerza y esperanza.


A continuación les dejamos un extracto del texto, el archivo completo se puede descargar al final de este artículo:

Necesitamos urgentemente esta visita, que es la de alguien que se ha convertido en la conciencia del mundo; y que, por la misma razón, su paso por nuestra vida –nuestras personas, nuestras comunidades y familias, nuestra Iglesia– marcará “un hito de conversión al Señor del Evangelio”
y nos ayudará a todos a vivir de manera más consecuente la fe en Jesús, en la que el sucesor de Pedro nos viene a confirmar. No dudo de que nos va a cautivar a los chilenos, ya que es un hombre de Dios muy auténtico. Estamos necesitados de su mirada de gran amplitud; ello supone un gran desafío. El papa Francisco está a la altura de quienes pueden advertir las profundidades de nuestra compleja realidad actual.

Me imagino que sus primeras palabras serán similares a estas: “Queridos chilenos, mi paz les doy. Recíbanla. Incluso –y sobre todo– aquellos que tienen algunos prejuicios en relación con mi presencia entre ustedes. La paz que ustedes necesitan es don y tarea; tiene que ser conquistada, no es un bien que se obtiene sin esfuerzo. Les invito a pagar el precio por ella y a ser una Iglesia y un país inclusivos,
solidarios, creyentes, acogedores y alegres. Querría que hubiera un antes y un después de mi visita, y para ello vengo. Salgan hacia los demás para llegar a las periferias humanas; eso no implica correr hacia el mundo sin rumbo y sin sentido. Muchas veces es, más bien, detener el paso, dejar del todo la ansiedad para mirar a los ojos y escuchar, renunciar a las urgencias para acompañar al que se
quedó al costado del camino. Quiero ayudarles a decidir el futuro de Chile”.