Fiesta Patronal de la Familia Marianista
24 de Marzo de 2021
Este 25 de Marzo celebramos la Anunciación del Señor, que corresponde a la fiesta patronal de la Familia Marianista. A continuación, las Comunidades Laicas Marianistas proponen el siguiente texto para reflexionar.

Querida Familia:

Cada año la Familia Marianista se ve llamada a recordar y celebrar con alegría su vocación en la Iglesia. Su respuesta de vida se enraíza en el “SÍ” de María en el momento de la Anunciación. María nos muestra en ese momento que su sí es definitivo, no porque está dicho una vez por todas, sino porque viene de lo más profundo de su ser y la compromete enteramente. Este sí es la afirmación de la confianza absoluta en lo que se presenta y en lo que va a venir, incluyendo los detalles de lo desconocido y, por tanto, de la incertidumbre. El sí definitivo de María es ese sí que no dudará nunca ofrecer su presencia y acción en cada momento de la vida de Jesús, desde el momento de su concepción hasta la cruz, pasando por todas las etapas de la vida pública de su Hijo. Ese sí le llevará a la aventura del Cenáculo para resituar los corazones turbados de los Apóstoles cuando Jesús deja el aparente vacío.

El sí de María llenará su espera, su deseo, su esperanza, porque tiene la fuerza de un sí probado, reforzado y consolidado por su fidelidad en toda prueba. Permite la espera confiada de otra presencia y es el cemento de la primera Iglesia. El “sí” de María puede ser el nuestro. Es el sí a Jesús, a su vida en nosotros y en el mundo. Es el sí a la vida más fuerte que la muerte. Es el sí a la Resurrección. Es el sí a nuestra salvación. En este tiempo de pandemia, cada uno de nosotros ha tenido que decir síes “forzados”, impuestos para preservar su propia salud y la de sus hermanos. Hemos tenido que consentir brutalmente a limitar nuestras libertades individuales y colectivas. Pero nuestras lentas aceptaciones se han enraizado en un sí primero y sólido: el SÍ de María. Él nos ayuda a aceptar la evolución rápida de los acontecimientos teniendo una actitud sólidamente agarrada a la confianza y al abandono. Su sí, que es también el nuestro, convierte a veces lo inaceptable en aceptable y lo imposible en posible.

En la Familia Marianista, el SÍ de de María es sin duda el nuestro. Es lo que han deseado para cada uno de nosotros los Beatos Guillermo José Chaminade y Adela de Batz de Trenquelléon

Descarga el documento a continuación con el trabajo de reflexión completo.

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