
Comenzando la jornada, la Hermana Carolina nos comparte un tema en video, dirigido por la Hermana Marianista Zilda María da Silva desde Campinas, Brasil. Pudimos ahondar sobre el bautismo “como una experiencia fundacional en nuestra vida cristiana”, logrando comprender mejor cómo el Bautismo de Jesús fue la confirmación de Dios Padre, asistido por el Espíritu Santo, para comenzar su misión que tendrá que llevar a cabo: deja su hogar, su comodidad y seguridad, para entregarnos todo el amor que transformó la vida de todo hombre. No se queda estático, se hace camino a través de la solidaridad y la misericordia. Él es mismo autor del Camino que transforma en la Verdad y la Vida. Todo este cimiento de amor es el transformador de nuestros fundadores, el Padre Guillermo José Chaminade y la Madre Adela de Trenquelléon.
Como laicos marianistas no terminamos de sorprendernos por esta maravilla de amor y, más aún, cuando recordamos a nuestra Madre María, quien protagoniza con gran ejemplo esta llamada para que todo sea posible. Hoy, una vez más nos llama para que la acompañemos en su labor espiritual de seguir viviendo el Evangelio, siguiendo a Jesús.
Con el alma preparada, nos despedimos en la confianza que María nos protege con su docilidad y ternura maternal.

