
En estos dos días, 17 y 18 de abril, se hizo realidad lo que significa vivir en comunidad, compartiendo con personas que no se conocían entre ellas, logrando trabajar juntas, en armonía entregando sus opiniones y la forma llevar su fe.
Este año veinticuatro personas se hicieron el tiempo para participar en el encuentro, más el equipo organizador y otros hermanos y hermanas que nos entregaron su conocimiento en los temas tratados.
A continuación, queremos presentar algunos testimonios de quienes participaron del encuentro:
“Debo confesar que no tenía el más mínimo indicio de lo que en este encuentro podría acontecer, ya que mis cercanos que ya lo habían vivido, fueron herméticos y solo me comentaron que sería algo único y fundamental de ser vivido, y sin duda, así fue.
La experiencia fue extremadamente enriquecedora, destaca la sencillez y la acogida de los hermanos organizadores e involucrados en el encuentro. Fue un espacio para fortalecer la fe, reafirmar el compromiso con María y el de seguir a Jesús y sus enseñanzas.
Ayuda a conocer nuevos conceptos y seguir adelante con fuerza en la familia Marianista. Solo dar gracias por lo vivido. Gracias, Señor” - Ernesto Acuña, Comunidad Obreros del Padre de Linares.
“Queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento por todo lo vivido en el Encuentro de Iniciación. Cada gesto, cada detalle y cada momento compartido reflejaron el cariño, la dedicación y el profundo compromiso con el que prepararon esta experiencia.
No fue solo un encuentro, sino un espacio de gracia que nos permitió detenernos, mirar nuestro camino y reconocer cuánto hemos crecido en la fe. Pudimos sentir con fuerza el amor de la comunidad, ese que acoge, sostiene y anima, recordándonos que no caminamos solos.
Este encuentro renovó en nosotros la convicción de seguir en la misión que, como pareja, hemos abrazado desde hace ya varios años. Nos ayudó a reencontrarnos con el sentido más profundo de nuestro compromiso y volver a decir sí con mayor conciencia y esperanza.
Nos vamos con el corazón lleno, agradecidos y confiados, sabiendo que todo lo vivido ha sido bajo el amparo de María, quien guía y acompaña nuestro camino” - Pablo y Marité, Comunidad Mar Adentro de Puente Alto.
“Primero que todo darles las gracias por su gentileza en invitarnos y acogernos en éste majestuoso equipo de las Bodas de Cana. A Lucy y Juan Carlos y, muy especialmente, para mi amada esposa quien fue el motivo de poder vivir juntos este excelente encuentro en el corazón de la Santísima Virgen María. También agradecer al Padre José María, quien nos regaló el sacramento de la Santísima Eucaristía.
No podemos dejar de mencionar sobre todas las bendiciones al excelente grupo de acogida y cordial bienvenida. Nos demostraron su gran y gigantesco corazón de Jesús Glorioso y resucitado en el gran amor hermoso de la Santísima Virgen María. Muchas gracias por ayudarnos a vivir este maravilloso momento en comunidad. Nos hicieron sentir y vivir juntos en los brazos maternales de la Santísima Virgen María. Bendiciones para todos los integrantes del equipo de acogida” - Daniel Valenzuela y Rosita Gómez, Parroquia San Miguel Arcángel.
“Nuestra experiencia en el Encuentro de Iniciación fue muy esclarecedora y educativa, nos abrió la puerta a la meditación y a la reflexión de lo que realmente importa y es lo primordial para llevar una vida que busca a Jesús por medio de María.
El Encuentro te enriquece al ampliar el conocimiento y sabiduría con respecto a los pilares y la vida Marianista. Es una experiencia muy gratificante que te llena el corazón y lo abre a la reflexión y conocimiento del carisma Marianista” - Naldy y Richard, Comunidad María sin fronteras de San Miguel.
“Mi experiencia en el Encuentro de Iniciación fue muy buena, me sentí muy acogida por todos y muy valorada, me sirvió para confirmar por qué decidí unirme al movimiento, escuchar las experiencias de las demás personas fue confortador y sentí el llamado de Jesús y María a ser parte de este lindo movimiento. Llegué con un corazón abierto a vivir las experiencias y me fui con el corazón lleno y alegre de poder haber vivido esta instancia” - Isolina Cisternas, Comunidad Agape de Talca.
“El encuentro fue muy provechoso y significativo, ya que nos permitió vivir una experiencia enriquecedora. Íbamos con nervios y esperanza en el corazón, por vivir algo nuevo, pero todo ese miedo se desvaneció, ya que nos acogieron con calidez, respeto y fraternidad que nos hizo sentir parte de algo especial. El primer día, la cálida bienvenida junto a una rica cena nos permitió comenzar a conocernos, compartir y abrir el corazón.
Al día siguiente, profundizamos en los pilares Marianistas a través de distintas actividades y espacios de conversación, donde cada uno pudo compartir su historia y camino de fe. Uno de los momentos que más nos marcó fue el testimonio de Ximena que, a pesar de vivir con dolor y limitaciones físicas, no se da por vencida. Su fe en Dios y la Virgen le da las fuerzas para seguir adelante y ayudar a los demás, lo que nos hizo reflexionar sobre la vida, dándonos cuenta de que muchas veces nos dejamos llevar por los problemas, olvidando valorar, confiar y vivir con un corazón más humilde y generoso.
Agradecemos por esta hermosa experiencia, estamos con el corazón lleno de alegría, aprendizajes y nuevas motivaciones para seguir creciendo en la fe y en comunidad. También agradecemos a quienes organizaron este retiro por su dedicación, acogida y entrega. Tampoco olvidamos a cada una de las personas que participaron, porque con sus testimonios y cercanía hicieron de este encuentro algo realmente especial” - Mariela y Marianela, Comunidad Artesanas en la Fe de Melipilla.
“El encuentro de iniciación fue una experiencia de fraternidad y comunión en la fe en Jesucristo resucitado. Compartimos reflexiones sobre los pilares de la espiritualidad marianista en un ambiente de diálogo y cercanía.
La posibilidad de compartir vivencias personales, algunas muy tristes, caminos llenos de dificultades y desafíos, enfermedades y muertes; junto con la alegría de experimentar la fortaleza que da el Señor, el encuentro comunitario y el proceso de crecimiento de la fe de cada uno, nos emocionó y evangelizó. En un ambiente de sencillez y confianza pudimos celebrar la acción de Dios en nuestras vidas, recordar a ‘la nube de personas’ que nos educaron en la fe y nos dieron testimonio de vida cristiana.
Este encuentro de iniciación nos confirmó en el espíritu de familia que anima a los marianistas, vivimos la alegría de compartir con personas que no conocíamos, pero que tenían el mismo amor por María y el espíritu misionero del P. Chaminade. Terminamos con una eucaristía presidida por el P. José María, que nos contagió de su propia alegría. Al despedirnos, felices y agradecidos, nos comprometimos a rezar unos por otros y a continuar en el camino marianista de seguimiento del Señor resucitado, junto a María” - María Eliana Rebolledo, expositora Tema Espiritualidad y Fe.
“En él participé el día sábado 18 de abril. Maravilloso lo que vivimos los más de 30 que nos juntamos para celebrar la vida marianista de Chile. Estábamos dos grupos. Los marianistas desde hace tiempo laicos y religiosos. Nosotros transmitimos muy bien lo que somos, nuestra experiencia, nuestra vida hecha testimonio de vida. Dicho con sencillez… ¡Qué bien hablamos! ¡Qué bien contamos lo que intentamos vivir! ¡Qué bien motivamos para que otros vivan lo mismo y sean como nosotros! Yo volvía a casa muy contento por tanta riqueza. ¡Con que claridad se presentaron los cuatro “pilares” de la espiritualidad marianista: ¡María, fuertes en la fe, vida en comunidad y misión y tarea como marianistas!
El otro grupo lo integraban los más numerosos. Los que se están iniciando para ser marianistas. Ellos escucharon, preguntaron y hablaron muy bien. Algunos ya saben mucho. Con su incorporación oficial a las CLM van a dar mucha vida a esas comunidades marianistas. ¡Qué bien terminó todo con la celebración de la eucaristía y la consagración a nuestra Madre!” - P. José María Arnaiz, SM.