
Coincidió con una feliz celebración del primer año de catequesis, en que se les entregó a los niños que se preparan para la primera comunión, su Biblia. Qué mejor momento para festejar en familia este importante momento en la historia marianista, en la que la misión de evangelizar al mundo, fue el objetivo inicial que tuvo nuestro fundador y hoy, después de tantos años, sigue su legado de fe y misión en estas pequeñas semillitas que están forjando su vida estudiantil y espiritual, al amparo marianista.
Guiaron esta celebración, dos catequistas, una de ellas, nuestra Coordinadora del Sector Linares de las CLM, Guillermina Méndez Mora, quien tuvo el orgullo de haber presenciado hace 25 años, esta Beatificación en Roma. Emocionada y eufórica como ese mismo día, compartió con la asamblea, cómo vivió esos momentos, desde la experiencia del viaje hasta el emocionado momento en que se desplegó la imagen gigante y esperada de nuestro fundador el Padre Chaminade.
“Hay que amar lo que se cree”, una frase decidida y simbólica que nos invita a perseverar en nuestra fe del corazón y agradecer el poder participar en esta vida marianista, que tanto bien nos hace para seguir en comunidad, siendo una gran familia.

